Año Emocional, Cerrando Ciclos.

 Año Emocional, Cerrando Ciclos.

En este artículo veremos cómo cerrar un año emocional y, de esa forma, poder pasar página y darle dinamismo a nuestro desarrollo humano evitando estancamientos.

Un periodo de tiempo va a concluir, un periodo que contiene buenos y malos momentos, alegrías y tristezas, nuevos amigos y distanciamientos, propósitos no cumplidos o propósitos cumplidos con creces, en fin, afloran los recuerdos

Vamos a realizar un recorrido con el método de cuidado emocional, en el que trabajamos las distintas etapas del ciclo emocional en los cambios a través de las distintas emociones, realizaremos un balance de cada emoción en el ámbito anual y cada uno reflejará y hará un balance en su interior. Os aconsejo usar un diario y trabajar cada emoción en la tranquilidad de vuestro silencio y con vuestra intimidad y recogimiento personal que la situación requiere.

¿Qué es cerrar un ciclo emocional anual ?

Por cerrar ciclos emocionales entendemos el hecho de asignar un significado de compleción a una etapa de nuestra vida. No es lo mismo sentir que una etapa de nuestras vidas ha concluido, que sentir que ha concluido y además darse cuenta que eso nos ha hecho mejorar.

Es fundamental que al cerrar ciclos emocionales existan motivos para creer en esta evolución y sentido de mejora. De otra manera, es muy probable que aparezcan un miedo a poder caer en los mismos errores que antes, dado que no se ha aprendido nada de ellos.

El deseo de compleción

Si aspiramos a cerrar ciclos anuales dándole sentido a una etapa pasada, es porque en general no nos gusta convivir con la tensión generada por la idea de que hay cosas pendientes en nuestras vidas.

Este fenómeno se llama efecto Zeigarnik,  y nos indica que prestamos más atención a aquellas cosas que sentimos que no han terminado. Si lo que estamos intentando hacer es superar una fase de la vida que ha estado teñida por la tristeza y en general el dolor emocional, las obsesiones con el sentimiento de no avanzar pueden hacer que nos sintamos estancados.

Se crea así una paradoja: existe el deseo de terminar esa etapa, pero a medida que pasa el tiempo cada vez se cree menos en esa salida. Por eso, cerrar el ciclo emocional es importante para no caer en la profecía autocumplida (el pesimismo hace que se reduzcan nuestras posibilidades de avanzar). Quizás te interese: «Efecto Zeigarnik: el cerebro no soporta que lo dejen a medias»

 

1. Obsérvate y haz balance sobre la conciencia puesta en aspectos importantes de tu vida.

Qué aspectos de tu vida han sido trabajados y en cual aspectos no has puesto conciencia por mecanismos de autodefensa (conscientes o inconscientes) o por no querer involucrarte en la resolución de problemas. En que ocasiones magnificaste los problemas que luego no fueron para tanto, observa cuando no quisiste ver los problemas minimizando lo ocurrido para no entrar en la acción y observa sobre todo en que momentos te has hecho el fuerte y has creído que podías con todo, con las consecuencias físicas, emocionales y mentales que conlleva esta actitud.

  1. Observa como has gestionado el miedo este año.

Todos sabemos la función de la emoción del miedo en nuestras vidas (crear enlace), es buen momento para hacer un balance de como hemos actuado frente a distintos miedos sobrevenidos en distintas situaciones este año, como a veces es necesario retirarse a pensar antes de actuar y reflexionar las consecuencias y como en otras ocasiones el actuar con valentía nos ha proporcionado confianza en nosotros mismos para afrontar los retos de este año que se termina.

  1. Observa cómo actuaste con la energía de la rabia.

En este punto, recuerda cuáles fueron las iniciativas que tuviste para hacer que la situación avanzase, tanto en los criterios objetivos como en aquellos que tienen que ver con tus sentimientos. Observa en que momentos utilizaste la rabia de forma constructiva y llevaste esa energía a la resolución de problemas y como conseguiste salir de situaciones gracias a tu fuerza y templanza.

Observa también las veces que te equivocaste y no actuaste de forma correcta con esta emoción y en vez de actuar simplemente reaccionaste ante las circunstancias sin pensar, pudiéndote dañar a ti mismo y los demás. No omitas tus errores, anótalos, aprende de ellos y trabaja con el perdón hacia ti y hacia los demás,

4.Trabaja el proceso del perdón.

El final de un año supone el final de un ciclo y el comienzo de otro. te recomendamos acabar el año pidiendo perdón, porque el proceso de perdón es un proceso terapéutico. Quien perdona de verdad, se libera de las cargas negativas y saca ese peso que evita consecuencias físicas, y psicológicas a la hora de afrontar la nueva etapa libre de conflictos emocionales.

Además, el Perdón demuestra el amor, porque quien ama y conoce el amor, sabe perdonar y más pedir perdón.

Ahora bien, perdonar no significa olvidar sino recordar si dolor, y esto no es fácil. Tenemos que dominar los orgullos inútiles, los cuales estancan y hacen que la persona se mantenga en una actitud negativa; y dar paso a las buenas vibraciones, pensamientos y sentimientos; porque quien perdona, también se perdona a si mismo (evitando culpas y generando un sentimiento de paz interior).

También podemos hacer balance y pedirnos perdón por lo negativo que hayamos hecho este año con buenos propósitos de enmienda para el año próximo, lo cual nos ayudará año tras año a convertirnos en una persona mejor.

Los errores y los fallos son algo inherente a la vida, y mantenerlos fuera de nuestros recuerdos no ayuda si lo que queremos es hacer que tengan sentido para nosotros. En definitiva, hay que aprender de ellos para poder notar que los hechos más significativos de esta etapa nos condujeron a una etapa final en la que cerramos el ciclo. 

Ofrecer disculpas o reconciliarnos con alguien.

Da el primer paso, puede ser con un mensaje, llamada, o en persona. Si lastimaste, fallaste o no cumpliste con algo, y es prudente, ofrece disculpas.

  1. Piensa en cómo has gestionado tu tristeza

Con las cosas que tienes en mente después de haber pasado por los pasos anteriores, ya es posible ver una tendencia que te puede conducir a cerrar el ciclo de la manera más positiva y constructiva posible.

Observa te   en tus momentos de tristeza en este año que concluye, como has gestionado tu tristeza,

¿Te has permitido honrar tus perdidas , expectativas no cumplidas , con la tristeza ?

¿Has estado estancado en la tristeza por mucho tiempo, regocijándote en tu sufrimiento? Es hora de trabajar con la culpa.

Mira desde otra perspectiva la culpa, y el concepto de error que tienes, nadie aprende sin caer ni fallar y recuerda que la vida es un aprendizaje continuo y que cada persona tiene un examen único que cada tiene que ver con el examen de otras personas.

  1. Regocíjate la aceptación que te traerá tu alegría interna viendo tus progresos y viendo como creces cada día.

Observa y actúa desde tu balance, te generará una sensación de completud, de que estas por el camino del crecimiento personal, actúa según lo aprendido, lo vivido, lo aceptado, lo perdonado, te traerá una tranquilidad y una alegría interna que con solo tu presencia serás un gran regalo para los que te rodean

Es muy complicado cerrar un ciclo emocional simplemente a través de la introspección. Por eso, haz que tu salida de esta fase se plasme en una acción o una serie de acciones, de modo que puedas darle una solidez o estructura física que muestre tu progreso. De esta manera, te estarás demostrando que realmente la persona que entró en ese ciclo emocional anual no es exactamente la misma que salió de él.

Antes de que este año acabe aún tenemos oportunidad de:

  • Agradecer lo obtenido.

Haz una lista de aquello que no era un propósito al inicio de año, pero que lograste en el transcurso del año, esas agradables cosas u objetivos que se cumplieron, o personas que conociste. Trata de anotar una por mes, al finalizar, léela para ti, o mejor aún compártela con algún ser querido. ver enlace el arte de agradecer

  • Agradecer la amistad.

Habla por teléfono a un amigo, por lo menos a una persona que no verás hoy, y agradécele por su amistad, y por lo compartido durante este año.

  • Agradecer el aprendizaje.

Escribe un mensaje por lo menos a una persona, amigo o familiar, o quien quieras, que no diga sólo “Feliz año nuevo”, sino que el mensaje diga “Te quiero agradecer porque este …… aprendí de ti _________”.

También deja que los rencores se vayan con el “año viejo”, perdona, no como una manera de estar de acuerdo con lo que el otro hizo, sino como una manera de liberarte y tener un viaje más ligero en este ciclo que comienza.

Desde cuidado emocional os deseamos felices fiestas y un cerrar de año lleno de alegría interna que inunden vuestros corazones.