Y comencé a mirar

Y comencé a mirar en mi alrededor. Estiraste los brazos y ya no tropezaste con su cuerpo. Comenzaste una mañana a andar de  nuevo ante todo lo desconocido y su  mirada ya no la encuentras y todo parece distinto sin su presencia. Tienes miedo.  Cómo hago ahora esto, que antes lo hacíamos juntos. Quién me ayudara con los niños, ¿los educare bien?. Dónde estará, que estará haciendo, me recordará, cómo ha podido olvidar todo esto.

Y así pasan los días y sales a la vida caminando con miedo, pensando que ya lo que te espera es la soledad, y te da vergüenza  comenzar otra vida, otra realidad distinta con gente nueva descoconocida. Mi mundo era un nosotros. Ahora mi mundo soy sólo yo, te dices.

La vida es un continuo cambio, nos guste o no. No siempre seremos  los mismos por mucho que queramos aferrarnos a historias pasadas. El día a día nos sorprenderá a diario con cambios y dependiendo de nuestras formas de experimentarlos serán una tortura o una bendición vivirlos.

Somos seres en continua evolución y si nos quedamos atascados, conectamos con la rutina, el aburrimiento, ese vacío interno que no nos hace estar a gusto en ningún sitio.

Aunque ¿por qué no podrías vivir sintiendo ese vacío? te preguntas.  Sintiéndote sólo a ti y descubrir tu propia compañía Tu, tú mismo. Puedes leer un poco mas de ti aquí en este artículo.Disfruta de tu esencia

Todo comienza con presencia, una parada, una mirada. Permítete sentir y mirar todo lo que comienza a moverse dentro de ti. Quizá podrías llegar a sorprenderte y encontrar esa fuerza de los que todos hablan, que no tiene por qué ser ni brusca ni dura. Puede ser precisamente todo lo  contrario: ser tan débil delicada y frágil que su fuerza naciera de poder sostener tu fragilidad con cuidado, mimo y cariño, para que no termines de romperte es tu resiliencia.

La resiliencia es la capacidad no, de salir de la adversidad, sino de ser capaz de vivir con ella sin olvidarte de quien la vive, sin olvidarte de ti, de tener agallas, de seguir adelante contra viento y marea. Es seguir teniendo presente la parte que aún nos queda por disfrutar, sin dar la espalda al sufrimiento. Pero todo esto te suena a lucha y tú ya estas cansada/o de luchar y no salió bien, todo acabó. autoapoy 1Entonces tira la espada y sostén tu pluma con mimo, con cariño, con ternura, abandona el látigo y el castigo que ya hemos tenido bastante lucha y no queremos conquistar ninguna batalla. Ahora tocar vivir  de otra manera,

“Buscándote a ti, tu  autoapoyo”

 

Ahora toca comenzar a mirarte y a  reconocerte, descubriendo como todo cambia dentro de ti, experimentando tus emociones, reconociendo que ya nada es como antes y  acompañando a todos esos pensamientos que reflejaran tus miedos y tus tristezas. Y mima tu cuerpo y atiéndelo porque el también está sufriendo. Sé capaz de sostenerlos por ti mismo, descubriendo que todas esas emociones que te han dicho que son negativas que experimentas no matan, es que son precisamente el fruto de tu desarrollo y evolución.

Pero claro, para ello es necesario querer mirar dentro y no negar lo que nos pasa, mientras, nos entretenemos con la vida de otros o con noticias que aumentan aún más nuestros miedos, nuestra rabia. Necesitas mirar dentro de ti y preguntarte ¿porque te estas aferrando a un camino que ya no es tuyo?

La vida se preocupa de patearte para que salgas de ese camino, hasta que no queda más remedio que mirar qué pasa. Entonces miro en mi interior y si   me resisto, cmiradas omienzo a vivir en la queja y la lamentación, y a veces se me retuercen las tripas, y me paro y no me queda otra que volver a mirar   hacia dentro y descubro que ya nada es como antes. Pero me da tanto miedo mirar en mí, que me paralizo y no avanzo, y lo que hago es que me distraigo viendo la tele, jugando a los juegos del teléfono o viviendo en la vida del otro o haciendo mil cosas, lo necesario para no pararte escucharte.  Nadie  nos enseña a sostener lo que se mueve dentro de uno mismo y con ello no hay adaptación al cambio, solo me permito vivir, sin que importe si lo que vives es tu vida o la de otros.

“Encuentra tu luz”

 

Y yo te digo que no te asustes. Tu eres a quien encontrarás y solo descubrirás qué es lo quieres en tu vida y a quién quieres en ella, y tu solo quieres  lo mejor para ti. Atraviesa tus miedos y encontraras tu mayor valentía: creer en ti.