El “focusing” como herramienta para descubrir qué es lo que nos está pasando, ¿lo conoces?

El focusing es un recurso emocional por el cual las personas tratan de descubrir una sensación que no sabemos identificar ante algo que nos ha pasado. Se trata de un proceso de trabajo desarrollado por el filósofo y psicoterapeuta Carl Rogers.

El focusing se traduce como enfocar. Esto quiere decir que gracias a este proceso el paciente puede descubrir esa sensación que siente pero que no puede identificar. En muchas ocasiones los pacientes hacen referencia a una sensación “en el pecho, que oprime, pero que no sé explicar”. Justo ahí es donde trabajamos intentando enfocar los sentimientos para conocer el por qué tenemos esas sensaciones que se manifiestan de forma corporal pero que nacen sin duda de la mente.

¿Cómo trabajo con mis pacientes?

El focusing tiene varios pasos que es necesario seguir para alcanzar el objetivo. Lo primero que tenemos que hacer es despejar espacio preparando nuestro cuerpo para descubrir qué es lo que no nos permite sentirnos bien.

 

Luego, cuando hemos pasado por el primer escalón, es hora de elegir el tema que necesitamos enfocar centrándonos en la respuesta que nos da nuestro propio cuerpo. Una vez hecho esto, entonces será el momento de encontrar un asidero, una imagen, palabra, forma o textura que encaje con todo lo que estamos sintiendo que nos ayude a expresarnos y a descubrir los matices.

Aquí llegamos al ecuador del proceso. Una vez que tenemos identificado nuestro asidero, en ocasiones se encuentra la definición exacta y completa a eso que sientes con respecto a un asunto, algo se expande, cambia, se abre en tu interior (cambio en la sensación-sentida).

En caso de que necesites seguir profundizando sobre esa sensación sentida, entonces habrá que seguir trabajando con una serie de cuestiones a las que habrá que dar una respuesta para conseguir cambiar, modificar o aliviar la sensación que buscamos.

El focusing nos ayuda a reconocer y aceptar lo que es real, de forma que debemos entender que nada cambia si no lo atiendes y escuchas. Por eso, el último paso del focusing es siempre recibir y agradecer, alejándonos de mensajes negativos que hemos recibido a lo largo de nuestra vida. Lo que has visto y sentido tal vez no sea lo mejor, tal vez ni siquiera te guste, pero es tuyo y está ahí para ser escuchado.

Si quieres trabajar conmigo cada paso de este proceso de autoconocimiento y disolver o cambiar esas sensaciones “raras” para estar más cerca de tu bienestar, escríbeme y lo haremos juntos. Puedes mandarme un Whatsapp al 635818471 y te informaré de lo que necesites. Soy Oliva Franzón, Enfermera Terapeuta Holística. Descubre más sobre mi y mis terapias en mi web.